sábado, 4 de julio de 2009

Tu peor enemigo puedes ser tú mismo


Un beneficio de ser emprendedor y no tener jefe es que nadie te dice lo que tienes que hacer. Pero esto tiene un reverso tenebroso: que nadie te dice lo que tienes que hacer. Y entonces aparece la tentación de procrastinar. Es decir, de posponer determinadas tareas para hacer otras menos importantes.
No es exactamente pereza, porque no se trata de “no hacer nada”. El problema es dejar de hacer cosas que tenemos que hacer, y dedicarnos a otras. Sin un jefe que nos recuerde nuestras obligaciones, es fácil encontrar algo mejor que contabilizar unas facturas, llamar a un cliente desagradable o cualquier otra tarea que no nos apetezca en el momento.
El problema es que el día a día del emprendedor no consiste sólo en desarrollar nuevas ideas, crear campañas de marketing glamourosas, diseñar una web moderna a la par que sencilla o animar a tus colaboradores a terminar la versión 0.2. Hay mucho papeleo, hay que tratar con gente desagradable, hay que controlar las finanzas, hay que estar al día con las obligaciones patronales.
Y todo esto es fundamental para que la empresa funcione. Una idea genial, un equipo de desarrollo motivado, una ejecución impecable, un marketing perfectamente diseñado para llegar al mercado objetivo… de nada sirven si la empresa se queda sin recursos porque nadie prestó atención a la tesorería, o hay que pagar multas y recargos por no atender las obligaciones fiscales o nadie se encarga de la desagradable tarea de recordar a los clientes que tienen que pagar.
Si queremos tener éxito como emprendedores debemos ser capaces de trabajar a pleno rendimiento incluso en las tareas menos atractivas, sin distracciones ni aplazamientos indefinidos.

viernes, 3 de julio de 2009

Los golpes que dan los emprendimientos


Da igual lo bueno que seas, los aliados que tengas y el conocimiento con el que vayas armado, si eres emprendedor de verdad subes al ring, y si subes al ring te van a dar golpes.
Ni el mejor de los mejores gana siempre sin que le toquen, con lo que otra parte importante de la mentalidad es consiste en saber que te van a dar, que vas a caer de rodillas y que vas a tener que aguantar y levantarte como sea.
No hay manera posible de hacer este sin recibir los debidos golpes excepto con la práctica, he visto a algunos muy buenos derrumbarse por golpes pequeños, es el precio de la poca costumbre. Nos guste o no ser emprendedor es resistencia y conflicto a veces, y hay que aprender a apretar los dientes aguantar los golpes y aprender de ellos.

Debemos aprender a pagar el precioso de un emprendimiento


Todo tiene un precioso, aunque suene capitalista es una ley universal, el precio de emprender es dejar de ser dependiente de otra persona, y pasar a tomar nuestro destino en nuestras manos, ya que el éxito y el fracaso depende exclusivamente de las cosas que hagamos.
Otro precioso de emprender es pasar pocas horas con la familia (ver el posteo de La familia de un emprendedor (el equilibrio entre el emprendimiento y la familia).
El precio de la intranquilidad ( ver posteo de Si quieres dormir tranquilamente…no se haga emprendedor)
Y aunque los resultados son muy satisfactorios espiritual y monetariamente, debemos aprender a pagar el precio de desarrollar un emprendimiento, porque es parte del maravilloso mundo del emprendimiento.

No puedes ayudar a quien no quiere ser ayudado


Se podrá hablar mucho de emprendimiento, se podrá dar uno y mil consejos, millones de formas de emprender, decir que el emprendimiento ayuda a vivir la vida (y es verdad), pero si uno no quiere ser ayudado no hay poder humano que haga cambiar a las personas.
Pero muchas veces me encuentro con gente que no quiere ser ayudado, que simplemente quiere seguir viviendo la vida que lleva, pero que pasa cuando esta vida sufre un bajo, cuando en el trabajo se acaba cuando perdemos empleabilidad (en un mercado competitivo actualmente llega a 35 años la empleabilidad de las personas), y las ayudas se acaban, y uno esta frente al abismó.
Debemos aceptar las ayudas, aprender a escuchar, tal vez esto consejos no nos sirva para este momento pero en algún momento un consejo bien intencionado nos ayuda mucho y aun mas si son consejos para nuestros emprendimientos y mas si son de un experto o alguien con experiencia en negocios.

jueves, 2 de julio de 2009

Es importante Afilar la Sierra


Cuando empezamos y todo el trabajo de tu emprendimiento se acumula y ya no puedes más, pero debes acabar tus proyectos. Y a pesar del cansancio seguimos trabajando Tu trabajo se vuelve ineficaz (aunque sigamos ahí, no vamos a lograr mucho) ya que estamos cansados, debemos afilar la sierra (descansar relajarnos).
Y es que debemos tener un equilibrio… de que vale matarse trabajando sino podemos disfrutar del resultado de nuestro esfuerzo.
Pero el periodo de afilar la sierra en el primer año del emprendimiento, no es muy largo, son periodos cortos por ende debemos aprovecharlos de la mejor manera, y como hacemos esto planificándolo, pero también existen los descansos esporádicos, pero lo importante es que nos debemos el tiempo para afilar la sierra siempre y cuando cumplamos una meta un objetivo, ya que si queremos darnos un descanso solo porque si este no será aprovechado como el descanso después de cumplir con nuestro emprendimiento.
Los tiempos de afilar la sierra deben ser cortos, porque mientras nosotros descansamos el mundo todavía sigue moviéndose y la competencia también.

"Las más grandes batallas de la vida se liberan cotidianamente en los aposentos silenciosos del alma"David O. McKay